Letanías de sanación evangélica de Nuestro Señor Jesucristo.

Letanías de sanación evangélica de Nuestro Señor Jesucristo.

 

SEÑOR TEN PIEDAD

CRISTO TEN PIEDAD

SEÑOR TEN PIEDAD

 

  • Jesucristo, que has sanado un leproso.
    Señor, si quieres, tú puedes sanarme.
     
  • Jesucristo, que has sanado al sirviente del capitán.
    Señor, si quieres, tú puedes sanarme.
     
  • Jesucristo, que has liberado los endemoniados de Gadara.
    Señor, si quieres, tú puedes sanarme.
     
  • Jesucristo, que has perdonado y sanado el paralitico.
    Señor, si quieres, tú puedes sanarme.
     
  • Jesucristo, que has sanado la vista de dos ciegos.
    Señor, si quieres, tú puedes sanarme.
     
  • Jesucristo, que has liberado un mudo endemoniado.
    Señor, si quieres, tú puedes sanarme.
     
  • Jesucristo, que has sanado el hombre con la mano seca.
    Señor, si quieres, tú puedes sanarme.
     
  • Jesucristo, que has sanado la mujer con derrame de sangre.
    Señor, si quieres, tú puedes sanarme.
     
  • Jesucristo, que has resucitado la hija de Jairo.
    Señor, si quieres, tú puedes sanarme.
     
  • Jesucristo, que has liberado la hija de una Ciro- fenicia.
    Señor, si quieres, tú puedes sanarme.
     
  • Jesucristo, que has sanado un sordomudo.
    Señor, si quieres, tú puedes sanarme.
     
  • Jesucristo, que has sanado el ciego de Betsaida.
    Señor, si quieres, tú puedes sanarme.
     
  • Jesucristo, que has liberado un joven epiléptico.
    Señor, si quieres, tú puedes sanarme.
     
  • Jesucristo, que has resucitado el hijo de la viuda de Naìm.
    Señor, si quieres, tú puedes sanarme.
     
  • Jesucristo, que has perdonado la pecadora de Magdala.
    Señor, si quieres, tú puedes sanarme.
     
  • Jesucristo, que has liberado la mujer encorvada.
    Señor, si quieres, tú puedes sanarme.
     
  • Jesucristo, que has sanado el Hidrópico.
    Señor, si quieres, tú puedes sanarme.
     
  • Jesucristo, que has sanado el ciego de Jericó.
    Señor, si quieres, tú puedes sanarme.
     
  • Jesucristo, que has sanado el hijo de un funcionario del Rey.
    Señor, si quieres, tú puedes sanarme.
     
  • Jesucristo, que has sanado el paralitico de la piscina de Betsaida.
    Señor, si quieres, tú puedes sanarme.
     
  • Jesucristo, que has sanado un ciego de nacimiento.
    Señor, si quieres, tú puedes sanarme.
     
  • Jesucristo, que has resucitado tu amigo Lázaro.
    Señor, si quieres, tú puedes sanarme.
     
  • Jesucristo, que por medios de Pedro y Juan has sanado el tullido del templo.
    Señor, si quieres, tú puedes sanarme.
     

 

Oremos

Señor Jesucristo, tu inmenso Amor se manifestó sobre nosotros, derramando tu preciosísima Sangre de tus santísimas llagas por la cual hemos sido sanados. La Sangre, que has derramado por nuestra redención, nos purifique del pecado y nos salve de las insidias del maligno. La Sangre de vida, de unidad y de paz, misterio de Amor y fuente de gracias, embriaga nuestros corazones del Espíritu Santo, que nos conceda la sanación y la liberación del cuerpo y del espíritu.
Señor Jesucristo danos la fe para contemplar tu pasión, muerte y resurrección. Te invocamos en el nombre de la Santísima Trinidad. Padre, Hijo y Espíritu Santo. Amen.

 

Padre Alberto Abreu

 

Letto 520 volte Ultima modifica il Lunedì, 15 Maggio 2017 11:31